Proyecto HAR2014-56365-P

 

Utilización y ocupación de las zonas húmedas en la Andalucía medieval (ZHAM)

 

 

Organismo: Universidad de Granada

Investigador principal: Dr. D. Antonio Malpica Cuello

 

Resumen de la propuesta:

El estudio de los humedales se ha realizado normalmente desde una perspectiva de las ciencias medioambientales, pero también a partir de las perspectivas que se derivan de disciplinas como la ecología y la geografía, en las que la acción de las sociedades humanas en el medio físico es fundamental. Las zonas húmedas son especialmente ricas en biomasa, porque participan del medio líquido y del terrestre, de sus aguas dulces y de las saladas. Su utilización y ocupación humanas es variable en cada sociedad. Nuestra propuesta es establecer estas cuestiones en la Andalucía Medieval. Pretendemos documentar históricamente, en una referencia muy especial al período medieval, estas áreas húmedas, marcando los ritmos de utilización y ocupación y las variables que se observan, determinando la situación en el período andalusí y sus transformaciones por acción de los castellanos.

Se creará una base de datos resultante y un SIG que recogerá toda la información según la plasmación primera de la investigación, pero habrá que editar las distintas reuniones que se pretenden celebrar y una monografía final. Igualmente una web ya existente, procedente de un proyecto de excelencia anterior, y un DVD interactivo, permitirá una difusión mayoritaria que posibilitará conocer y, por tanto, preservar mejor las zonas húmedas.

 

Abstract:

Traditionally, the study of the wetlands has been carried out by environmental scientists, though other disciplines such as ecology and geography have also taken part in the analysis. Those disciplines perspective include the action of human societies in the physical environment as fundamental. The wetlands are particularly rich in biomass, because they share terrestrial and aquatic spaces, as well as freshwater and saltwater. Human occupation and their use of these spaces varies in each society who settled there. Our proposal is to analyze these issues in Medieval Andalusia. We intend to research historically these wetlands, paying special attention to the Middle Ages. Being the main points to indicate the rhythms of use and occupation of the space and the observed variables, determining their location in the Andalusian period and its transformations after the Castilian conquest.

A database will be created, as well as a GIS, collecting all the information composed in the research. However, several editions of the various meetings should be published, coupled with a book with the final results. In addition, an existing website from a former excellence project, and an interactive DVD, will permit a widespread dissemination of the results and, therefore, a better preservation of the wetlands.

 

Antecedentes del proyecto

En los últimos tiempos se ha venido investigando sobre la utilización y ocupación de las zonas húmedas en la Península Ibérica en época medieval. Los antecedentes más inmediatos están en el artículo de Azuar y Gutiérrez (Azuar & Gutiérrez, 1999) y otros de la propia S. Gutiérrez (Gutiérrez, 1995 y 1996) que trataban del aprovechamiento agrícola de las zonas húmedas del Bajo Segura. Se trata de un área de abundantes humedales costeros, que han tardado bastante tiempo en ser ocupados de manera permanente, aunque quedan restos de los mismos. En la parte correspondiente al vecino río Vinalopó, aún permanecen espacios húmedos conservados, como los correspondientes a la albufera de Elche, parcialmente desecada a partir del siglo XVIII, dentro de la labor realizada por el cardenal Belluga, y los que son utilizados como salinas (Salinas del Braç del Port, en Santa Pola, que son más recientes que las de La Mata, en Torrevieja, procedentes del Bajo Segura). Todas estas formaciones lagunares han sido estudiadas, por supuesto, desde la perspectiva geográfica y ecológica (Box, 1987).

Los planteamientos sobre las zonas húmedas han sido desarrollados por medio de análisis propios de las ciencias de la naturaleza, en las que su mayor importancia viene dada por la gran riqueza medioambiental que suponen (Margalef, 1947). De esa línea han ido evolucionando los trabajos hacia una  vertiente humana, tan propia de la misma ecología y, desde luego de la geografía. De ahí han ido surgiendo obras y artículos tan importantes como los de F. González Bernáldez (González, 1992) y  V. Rosselló (Rosselló, 1979 y 1993). Contamos con un breve balance de los estudios realizados (Pérez, 1980),  así como guías y estudios de los lagos, que no son objeto de nuestro interés, y de zonas húmedas (Casado & Montes, 1995). Sin duda la necesidad de su preservación ha sido la causa principal de su valoración, aunque a veces se ha entrado en su evolución a partir de los usos salineros y agrícolas (Cruz, 1994).

En Andalucía, en donde hay una importante cantidad de espacios húmedos, en su mayor parte relictos de áreas que se han ido desecando a lo largo de los últimos siglos por un afán higienista, contamos con una abundante bibliografía. Así, partimos de la descripción y análisis geomorfológico de las mismas y de su evolución, como se hace desde una perspectiva hidrogeológica y limnológica para las de Andalucía oriental (Rodríguez, 2002), con especial referencias a las formaciones costeras (Moreno, 2005). Incluso disponemos de catálogos de gran utilidad para la localización y conservación de las mismas (Aa. Vv., 1984  e Inventario). 

Más actualmente la historia y, sobre todo, la arqueología del paisaje, se han interesado por esa temática, planteando el tema desde la perspectiva de la utilización y ocupación de las zonas húmedas por las sociedades humanas. Van, desde luego, más allá de concepciones de tipo mítico, que sin duda son muy interesantes (Sanz, 2001), pero que, al menos en el presente caso creemos que hay que trascender.

La expansión de la sociedad bajomedieval trajo consigo un proceso más o menos acelerado de desecación de zonas húmedas y de uso de espacios hasta entonces desocupados en torno a las riberas de los ríos, como se ha documentado en el Languedoc (Durand, 1998) y en diferentes partes de Europa Occidental (Crouzet-Pavan & Maire-Vigueur, 1994).  Esas tierras, hasta entonces tenidas por marginales por la sociedad feudal medieval, en realidad no se pueden considerar como tales en otras sociedades, como la andalusí. Precisamente hacen referencia algunos investigadores a esta cuestión, insistiendo en aprovechamientos esencialmente ganaderos (Torró, 2009 a, 2009 b y 2010, y Virgili, 2010).

Esta línea de investigación nos parece esencial por varios motivos, pero principalmente porque toca un tema inicialmente muy importante, cual es la relación entre el medio físico y las sociedades humanas. Los análisis tendentes a examinar esas relaciones suelen privilegiar las tierras de cultivo con respecto a los espacios naturales, pero sin tener en cuenta nada más que las posibilidades agrícolas. Por eso, las acciones humanas se suelen limitar a los usos agrícolas y, a lo sumo, ganaderos.

Es un verdadero problema, toda vez que se parte de una concepción restrictiva en la que cuenta el «modelo» agrícola que conceptualizamos como feudal y su evolución posterior. Por lo que respecta a la sociedad andalusí se considera que el agroecosistema de regadío es tan importante para la organización del espacio que no se tiene en cuenta ninguna otra característica. El aprovechamiento de los recursos naturales, por tanto de la tierra y de las aguas, hace que las estructuras económicas rurales sean más complejas, con una jerarquización en la que los diferentes niveles en que se integran se han de desvelar.

La experiencia investigadora que venimos desarrollando en los últimos años se ha visto enriquecida por dos proyectos. Por un lado el proyecto de excelencia que hemos disfrutado de 2007-2010, titulado «Análisis de los paisajes históricos. De al-Andalus a la sociedad castellana  (P06-HUM-1496)», financiado por la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa, de la Junta de Andalucía. Por otro lado el proyecto I+D+i titulado «SALGARN: Sal y Ganadería en el Reino de Granada (siglos XIII-XV) (HAR2011-24767)» financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación. Ambos proyectos han sido dirigidos por Antonio Malpica Cuello, el solicitante del presente.

La investigación nos ha llevado a comprender que el conjunto de paisajes andalusíes, que son modificados por los castellanos, van más allá de los propiamente agrarios, que se concreta sobre todo en los que surgieron fruto de la irrigación. Las realidades del medio físico se pueden cifrar en la existencia comprobada de paisajes muy diferentes e incluso opuestos: montaña/llanura; costa/interior; desierto/zonas con suficiente e incluso muy elevada pluviosidad. El factor que homogeneiza estos territorios es sin duda el agroecosistema de regadío, pero no puede considerarse exclusivo ni es conveniente limitar el análisis a él. Su misma preservación obliga a considerar conjuntos territoriales y, por consiguiente, integrar los diferentes elementos en su orden jerárquico en cada caso. Por otro lado, la investigación específica sobre la ganadería y su relación con la sal nos ha revelado la importancia de las zonas húmedas en sus distinta tipología: humedales, lagunas, saladares, deltas de los ríos… Cada uno de ellos presenta una respuesta histórica diferente a partir de la modificación de ecosistemas muy particulares hacia el desarrollo de agroecosistemas complejos, a veces destinados únicamente a pastos para los animales y en contadas ocasiones a la creación de salinas, centros de producción de sal que pueden darse tanto en el litoral como en el interior.

La enseñanza que hemos sacado, pues, es que no se puede menospreciar ninguna de las áreas presentes en un determinado territorio y que unos pueden ser complementarios de los otros y, al mismo tiempo, independientes entre sí. 

Por todo ello, hemos creído conveniente analizar las zonas húmedas, tanto su utilización como su ocupación en la Andalucía medieval. Este tema lo integramos en la necesaria organización del territorio. Pensamos que el estudio de este tema, suficientemente importante, pone de manifiesto la necesidad de profundizar en las relaciones de las sociedades con el medio físico, su capacidad de adaptación y las transformaciones que se operan en él por determinados impulsos. En tal sentido, la conversión de algunas zonas húmedas en tierras de cultivo, como el mantenimiento de otras para su utilización ganadera y para la caza, pesca y recogida de productos, cuando no como salinas, nos hablan de cómo un elemento, considerado normalmente «marginal», adquiere una indudable importancia que va a transformar la jerarquización de los espacios. Creemos, no obstante, que la consideración de las zonas húmedas como elementos destacados del paisaje medieval no ha sido tenida en cuenta y va más allá de lo dicho hasta ahora, porque en algunos casos suelen ser áreas de experimentación agrícola y económica, como trataremos de demostrar en este proyecto que se solicita.

 

Objetivos del proyecto

La propuesta que hacemos consta de varias fases. La primera es determinar la existencia o no en época medieval de las zonas húmedas andaluzas. Como punto de partida utilizaremos el inventario de humedales de la Dirección General de Planificación, Consejería de Medio Ambiente (Inventario). La documentación que encontramos en él se refiere, como parece lógico, a la situación actual de tales espacios, sin que haya datos sobre los distintos períodos históricos.  En tal sentido, es necesario entrar en la dinámica de consolidar históricamente tales áreas. De hecho,  a partir de un mapa que hemos establecido teniendo en cuenta tales datos, procederemos a situar los diferentes humedales y su primera documentación. Se hará tanto con los hoy existentes, como con los que han ido desapareciendo a lo largo del tiempo.

Necesariamente hemos de establecer una morfología de las zonas, para ir más allá de una mínima distinción entre las interiores y las marítimas. La determinación geomorfológica es la primera cuestión a considerar, pero no la única. Más allá de los aspectos físicos, que son la base de su primera clasificación, hay otros de utilización y ocupación de los humedales, así como de su capacidad productiva directa e indirectamente.

La necesidad de estudiar la importancia de cada espacio húmedo está unida a la organización del territorio y, por supuesto, al poblamiento. En consecuencia, es absolutamente imprescindible conocer los yacimientos que rodean los humedales para poder establecer la dinámica de organización del espacio y, en la medida de lo posible, su caracterización para poder conocer la utilización y, caso de que se diera, ocupación del los mismos.

La elaboración cartográfica es esencial como principio y como final del proyecto que proponemos. Igualmente se establecerá una ficha tipo en la que se recojan los datos de cada zona húmeda, estableciendo una correlación gráfica entre ellos y los asentamientos documentados.

También habrá que crear un banco de datos de los humedales y su ocupación a lo largo de la Edad Media.

Con todo ello habrá que configurar una cartografía que se integre en un SIG y, por tanto, permita gestionar toda la información de que podamos disponer. 

Se puede señalar de entrada que permite un análisis transversal y autoriza un estudio comparativo. En tal sentido, las zonas húmedas han sido aprovechadas de manera diferente en cada sociedad, pudiendo establecerse diferencias a veces muy notables. Por ejemplo, su gestión agrícola en tiempos andalusíes es un hecho comprobado en algunos casos, gracias al cultivo del arroz por inundación, que aproxima al sistema asiático creado en los grandes deltas fluviales (Indo, Mekong y Amarillo), igual que el control del aporte de aguas es posible por medio de las acequias de derivación. Igualmente determinados espacios inundados o inundables son objeto de una práctica ganadera más o menos generalizada, así como de la caza, pesca y recolección. Cuando la sociedad feudal se instala en tales territorios tiende a expansionarse por ellos y comienza un proceso de desecación y de mayor dedicación agrícola.  

 

Metodología y plan de trabajo

Para llevar a cabo nuestra propuesta de trabajo consideramos necesario localizar, analizar y evaluar una serie de fuentes escritas (tanto históricas, como bibliográficas), las cuales extraeremos tanto de los diferentes Archivos (Chancillería de Granada, Archivos Provinciales y Municipales, Archivo General de Simancas), como de las distintas bibliotecas universitarias. Además, y considerando el marco cronológico en el cual se pretende centrar nuestro estudio, se llevará a cabo el análisis de las fuentes árabes, para determinar el grado de importancia que pudieron tener, estas zonas húmedas, dentro de la sociedad andalusí.

De la misma manera, hay que llevar a cabo un análisis geomorfológico de los distintos territorios, el cual consideramos fundamental teniendo en cuenta el tema en que se centrará nuestro trabajo. Ni que decir tiene, que las zonas húmedas fueron determinantes dentro de la configuración de los paisajes históricos, que a nadie escapa, fueron construidos gracias a la interacción del ser humano con el medio y viceversa.

De ahí que sea también necesario un reconocimiento superficial del territorio in situ, para comprender mejor el medio físico (al cual ya hemos aludido) donde se insertan tanto las zonas húmedas como las sociedades que se organizan en su entorno. Esto, sin lugar a dudas, genera un registro material que debe ser estudiado en la medida de lo posible.

Por otro lado, el análisis toponímico también se revela esencial para conocer los posibles asentamientos, así como para entender la concepción del paisaje que tiene cada sociedad.

También recurriremos al análisis de la cartografía histórica para ver los cambios de dichas zonas húmedas en los últimos tiempos. Esto se puede hacer gracias al análisis de la fotografía aérea que inserta dentro de una plataforma SIG, permite la elaboración tanto de cartografía temática específica acerca del tema, como el establecimiento de un modelo espacial.

Para una mayor consideración del tema, creemos conveniente el examen etnológico de las zonas húmedas que actualmente se mantengan como tal, lo que nos obligará a una encuesta de campo extensa, habida cuenta de que son zonas que en determinados puntos ya no existen o están próximas a desaparecer.

Por consiguiente, la metodología de trabajo busca emplear la arqueología del paisaje, la consulta

de las fuentes escritas y la etnología.

El plan de trabajo a seguir que proponemos es el siguiente:

1.— Organización de reuniones científicas y de discusión. A principios de cada año de duración del proyecto se celebrarán reuniones de trabajo para poder determinar las líneas a seguir y cómo acometerlas. De igual manera, se pretende realizar una reunión científica sobre el tema, con la participación de investigadores especialistas en las relaciones del medio físico y las sociedades humanas en época medieval. Se ve conveniente celebrarla a finales del primer año o mediados del segundo. Igualmente consideramos importante la realización de una reunión final para la redacción de una monografía sobre el tema investigado.

2.— Recogida de material documental y trabajo de campo. Se estima muy importante la recogida de material documental y bibliográfico, con especial atención a los principales archivos ya citados (A.G.S., A. Real Chancillería de Granada y Archivos Municipales y Provinciales). Se desarrollarán paralelamente tareas de reconocimiento territorial de las zonas húmedas, fijando nuestra atención sobre las áreas mejor conservadas en la costa (zonas salineras: Cabo de Gata y Campo de Níjar. área de Dalías, áreas de Motril, así como deltas y albuferas: Andarax, Adra, Guadalfeo, Guadalhorce, Palmones, Guadalquivir y otros) y humedales del interior (por ejemplo, salinas del subbético e intrabético y lagunas endorréicas), para establecer las relaciones entre éstas y el poblamiento medieval.

3.— Documentación de los registros arqueológicos y análisis de los paisajes. Esta actividad se realizará con especial dedicación a las estructuras de poblamiento y de huellas de uso del territorio. Para esto último tomaremos como punto de partida las investigaciones llevadas a cabo en el marco de dos proyectos: «Análisis de los paisajes históricos. De al-Andalus a la sociedad castellana  (P06-HUM-1496)» y «SALGARN Sal y ganadería en el Reino de Granada (HAR2011-24767)» , que habrá que actualizar y completar. De entrada contamos con un mapa que hemos realizado y que se adjunta.

4.— Elaboración de una base de datos. Para ello recogeremos los documentos y las fuentes escritas. La idea es que tengan una posterior utilización que permita desarrollar un mapa de las zonas húmedas en relación con el poblamiento medieval.

5.— Realización de una cartografía y de una plataforma SIG. Estos instrumentos harán posible recopilar los datos procedentes del estudio de las fuentes escritas y del análisis del paisaje y estructuras arqueológicas existentes, así como su manejo y organización.

6.— Preparación de una monografía final. En ella pretendemos recoger la investigación llevada a cabo a lo largo del proyecto que proponemos. No será solo una recopilación ordenada de datos, sino que insistirá en los planteamientos propios de la arqueología del paisaje, es decir, entraremos en el debate de las relaciones de las sociedades humanas con el medio físico y la organización del espacio.

 

Resultados esperados, difusión y explotación, en su caso, de los mismos.

Esperamos que este proyecto trascienda del campo de la arqueología, puesto que lo que se pretende es  hacer una valoración histórica y, por tanto, económica y social de los humedales andaluces y su funcionamiento e influencia en época medieval.

Asimismo creemos que los resultados pueden ser de gran utilidad de cara al conocimiento de estas áreas que gradualmente, y cada vez en mayor medida,  están desapareciendo de la geografía de nuestra región y/o sufren una presión continua. Esta cuestión, que mal entendida puede parecer baladí, impide conocer cómo tradicional e históricamente las sociedades precedentes a la nuestra han llevado a cabo sus formas de explotación y producción en zonas tan peculiares como éstas, cuya puesta en marcha requieren una gran organización social, y por tanto, un esfuerzo indeterminado, el cual nosotros buscamos conocer.

En esta línea, y como venimos haciendo con el resto de proyectos que hemos disfrutado hasta ahora, se pretenden dos campos de actuación.

De un lado, la difusión de corte científico, que consideramos esencial, quiere alcanzar un nivel académico elevado, con la celebración de reuniones y su edición. También se elaborará una monografía final que permitirá recopilar y analizar los datos obtenidos durante el período de investigación.

De otro lado, consideramos imprescindible dar a conocer la investigación y su marcha a partir de una web ya existente, fruto de un proyecto de excelencia anterior: Análisis de los paisajes históricos. De al-Andalus a la sociedad castellana  (P06-HUM-1496). Dicha web es www.arqueologiadelpaisaje.com.

Consideramos necesario establecer relaciones con los organismos oficiales, especialmente con la Consejería de Medio Ambiente, para una mejor explotación pública de los resultados, pero también con los ayuntamientos de cada municipio en cuyos límites se encuentren algunas de éstas áreas. En tal sentido, proponemos la elaboración de un DVD interactivo que recoja de forma gráfica y resumida los datos procedentes de la investigación.

 

Relación del personal del equipo que participa en el proyecto

 

Investigador principal:

Antonio Malpica Cuello

Equipo científico:

Raúl González Arévalo

Indalecio Prieto Lozano

Eva M. Alcázar Hernández

Sonia Villar Mañas

Marcos García García

Equipo de trabajo:

Guillermo García-Contreras Ruiz

Luca Mattei

Aleks Pluskowski

Rowena Benerjea

Aleks Brown

Dario Canzian

Remy Simonetti

Jonatan Arias García

Manuela Fernández Cuesta

 

Descripción del carácter multidisciplinar y transversal del proyecto

El proyecto, en el que se incluyen arqueólogos e historiadores, integra personas especializadas en el análisis de las fuentes documentales tanto árabes como cristianas, posteriores a la conquista, y otras que vienen desarrollando sus tareas en la arqueología del paisaje y con determinadas técnicas de análisis de especial interés como son la geoarqueología y la palinología. De la misma manera cada uno de los investigadores que lo componen, han dedicado o dedican sus estudios a diversos ámbitos complementarios entre sí. En general están preocupados por la realidad medioambiental y los impactos de las sociedades humanas, sobre todo las medievales.

Por todo ello, este proyecto que se propone entronca con las ciencias de la naturaleza, lo que obligará a establecer un diálogo fluido con los especialistas en esas disciplinas (botánica, zoología, limnología, edafología, etc.).

Por  otro lado, cabe destacar que el estudio permite relacionar nuestra región con otras partes del mundo, en donde los aportes técnicos para la gestión agrícola son similares, como decíamos más arriba, y en las que todo indica que surgieron cultivos y agroecosistemas relacionados con las zonas húmedas. Es el caso de deltas fluviales como los que forman los ríos Indo, Mekong y Amarillo.

Pero estas zonas húmedas, a priori, no están relacionadas únicamente con el cultivo por inundación, sino que son gestionadas por las sociedades andalusíes para otro tipo de cultivos, e incluso para las actividades, como pueden ser las ganaderas o la propia explotación de la sal. Actividades, por otro lado, olvidadas tradicionalmente en este tipo de estudios, y que en los últimos tiempos se revelan como fundamentales para entender el funcionamiento del tipo de sociedades que nosotros estudiamos.