Notas sobre las Salinas de Guardias Viejas (Almería)

Antonio Malpica Cuello

5/5/17.-

El espacio que hay desde el antiguo puerto de Guardias Viejas hasta Almerimar forma un conjunto que en un período anterior estuvo ocupado por una serie de humedales, especialmente por una albufera de considerable extensión, hoy muy fragmentada y sin conexión fácilmente visible entre los charcos que se aprecian y la laguna que tiene como fin el recreativo. Anotemos que hacia el este los humedales siguen en todo el Campo de Dalías y que hacia el oeste están las albuferas de Adra.

En Guardias Viejas hay restos visibles de gran interés para el estudio de los humedales. Siguiendo la interesante descripción que nos ofrece el Diccionario de Pascual Madoz, de mediados del siglo XIX, tenemos la presencia de un castillo, cabo, puerto y baños termales. El castillo está en la misma línea de costa sobre una elevación, al este de la actual población. Contaba con foso, puente levadizo, un gran patio con una gran cuadra que servía de caballeriza, almacén de pólvora y balas, cuatro habitaciones grandes, una ermita y una plaza de armas con dos piezas de hierro colado. Destruido por los ingleses en la Guerra de la Independencia, fue de nuevo recuperado en 1847. El cabo está en el mismo sitio y es pequeño. El puerto en aquellas fechas de mediados del siglo XIX estaba cerrado por una lengua de arena, que forma dos grandes charcas y hace imposible la comunicación con el mar. En la actualidad se ven áreas húmedas que se distribuyen por el espacio llano debajo de la elevación en que está el mencionado castillo. En algunos casos se observa la presencia de aves acuáticas que ocupan esos humedales. Asimismo se identifica una abundante vegetación acuática, como juncos, carrizos e incluso otras plantas y árboles que denotan la presencia de agua salada, caso de los tarajes. Sin embargo, hay asimismo invernaderos, lo que ha forzado a sanear de agua el área. Aunque algunos vecinos de la zona hablan de que estos charcos se han formado por la retirada de tierra y arena, parece que es una situación por la acción natural, claro está que con la colaboración humana. Por su parte, los baños, que se hacen derivar de la época romana, son una estación balneario que ya existía, según todos los indicios, en ese tiempo y que en el siglo XIX se utilizaban con fines medicinales (Madoz, Pascupal, Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones deu Ultramar, Madrid, 1845-1850, s. v. Dalías).
Esta defensa miliitar servía no sólo para la vigilancia de la costa, sino para proteger las grandes salinas que hasta finales del siglo pasado aún eran visibles y que se integraban en una albufera que hubo. Hoy quedan hacia el este restos de un gran lago, una suerte de albufera que se ha quedado como zona recreativa del complejo turístico allí existente. Por tanto, aunque quedan restos del humedal está muy transformado y no parece lo que fue.

Se puede seguir su evolución gracias a la ficha correspondiente de la Junta de Andalucía sobre los recursos naturales: (http://www.juntadeandalucia.es/…/Fi…/Ficha_Humedal_803AL.pdf). Las salinas ocupaban una extensión de 150 Ha.
Abandonadas en 1936, permanecieron con un presencia significativa hasta 1998. Seguramente se explotaron, como la mayor parte de los humedales que se destinaron a la producción de sal, desde época fenicia, si bien quedan yacimientos romanos en su entorno, lo que hace suponer que estuvieran dedicadas a obtener sal ya en ese período.