Charca de Suárez

Localización: humedal litoral localizado en el T.M. de Motril (Granada). Se sitúa en el margen izquierdo del río Guadalfeo, separado del mar por una franja de 150 m de ancho. Ocupa una extensión de 14.65 hectáreas y queda limitado por urbanizaciones costeras y el polígono industrial de Alborán.

 

Caracterización geográfica: la Charca Suárez es una superficie de aguas libres perennes, aunque fluctuantes, que se alimenta tanto de las aguas subterráneas procedentes del acuífero de Motril-Salobreña, como de las aportaciones del agua de retorno de los regadíos de la Vega. Esta superficie procede de la transformación del delta del río Guadalfeo, que debido al aumento de la sedimentación en la zona, produjo un repliegue de la línea de costa dando lugar a la Vega Motril-Salobreña, donde finalmente ante el dominio de la sedimentación fluvial frente a la acción erosiva de las aguas litorales, se creó un sistema fluvial de canales entrelazados, en los que los frecuentes cambios de posición del cauce dieron lugar a la aparición de zonas encharcadas.

Los humedales de la "Charca Suárez" se localizan en el límite meridional del acuífero detrítico de Motril-Salobreña, unidad hidrogeológica que posee una extensión de 42 km2, unas reservas de 181 Hm3 y unos recursos anuales de 47.3 Hm3. Las salidas o descargas se deben a los bombeos, manantiales y descarga subterránea hacia el mar.

Las formaciones vegetales del humedal se caracterizan por un predominio de los helófitos frente a los hidrófitos. El dosel vegetal más exuberante lo constituyen carrizales y aneales, especialmente donde el agua es menos salina. En consecuencia, tanto el propio humedal como las canalizaciones del mismo constituyen el hábitat de numerosos anfibios y reptiles, que lo utilizan como zona de reproducción. No obstante, las aves constituyen el grupo faunístico más destacado debido a la importancia del humedal como zona de reproducción, descanso y alimentación durante los procesos migratorios. Se han llegado a catalogar más de 170 aves diferentes.

 

Caracterización histórica: los primeros intentos de desecación del humedal se inician en el S.XV. Además de los intentos de desecación directa hay que añadir los procesos indirectos que contribuyeron a la transformación del ecosistema: tala masiva del arbolado para la construcción naval y la necesidad de leña para la industria de la caña de azúcar y la minería. No obstante, aún en el S.XVIII el Catastro del Marqués de Ensenada estimaba una llanura inundable de 1.000 hectáreas.

Debido al incremento de las explotaciones agrícolas, entre 1900 y 1945 se produjo una fuerte desecación de los humedales del Guadalfeo, quedando solo algunos paralelos a la línea de costa, como es el caso de la Charca de Suárez. Sin embargo, será a partir de la década de los 80 cuando al interés agrícola se le sume el interés inmobiliario, siendo la construcción de urbanizaciones la principal amenaza del humedal.

En consecuencia, en la Charca de Suárez el proceso de colmatación se ha acelerado, reduciéndose la superficie potencialmente encharcable. Por otra parte, el drenaje de determinadas zonas de encharcamiento y la entrada de vertidos contaminantes constituyen las principales afecciones sobre el régimen hídrico y la calidad de las aguas del humedal.

 

Principales figuras de protección ambiental: Reserva Natural Concertada, Humedal Andaluz (Inventario Humedales de Andalucía – IHA).